¿Bonito título, eh?
Nadie sabe, así, en general, como sin querer queriendo. Nadie sabe si su vida en los próximos seis meses será así o asá, aquí, allá, o de acuyá manera.
Y el caso es que no sabíamos, no, no lo hacíamos cuando nos presentamos para este programa, y ahora tenemos una importante arma: sabemos. Más que menos.
Ojo la de vueltas que he dado para justificar un título. Pero es cierto, nadie sabía que estaríamos aquí, en esta ciudad universitaria, compartiendo confidencias, momentos y murales (¡muchos murales! ¿¿es esto 5º de primaria y no me entero??) entre nosotros.
Con el idioma siempre como barrera y puente a cruzar, nos apañamos y vivimos al día, nuestras comidas dan cuenta de ello, pero también vivimos de ver cada día a algún otro de los nuestros que nos saca una sonrisa, porque puede y por qué no.
Y eso no quiere decir que todos sean sonrisas. Mirad, existe algo, una cosa tan sencilla, como son los recuerdos, y casi siempre son geniales y a veces nos hacen estar extraños. Extraños no de "bájate de la silla" sino de "hoy no me apetece hablar, nos vemos mañana". Ha habido de eso, y probablemente cada uno estábamos alerta cuando lo veíamos en otro.